viernes, 30 de noviembre de 2007

Mapa Musical?

Gracias a la compañia Gracenote tenemos esta pagina que nos muestra un como top 10 de artistas y sus canciones que mas se oyen en el pais

http://www.gracenote.com/map/

Quien dijo ayer de arjona
Adentro de arjona
Amar es combatir de Mana
La vida es un ratico de juanes
El tren de los momentos de alejandro zans
Unidos permanecemos de hillsong
Santo pecado de arjona
Fijacion oral de shakira
El aire de tu casa de jesus adrian

¿Esos pegan en Guatemala ahora?

viernes, 23 de noviembre de 2007

El ahogado mas hermoso del mundo

Los primeros niños que vieron el promontorio oscuro y sigiloso que se acercaba por el mar, se hicieron la ilusión de que era un barco enemigo. Después vieron que no llevaba banderas ni arboladura, y pensaron que fuera una ballena. Pero cuando quedó varado en la playa le quitaron los matorrales de sargazos, los filamentos de medusas y los restos de cardúmenes y naufragios que llevaba encima, y sólo entonces descubrieron que era un ahogado.
Habían jugado con él toda la tarde, enterrándolo y desenterrándolo en la arena, cuando alguien los vio por casualidad y dio la voz de alarma en el pueblo. Los hombres que lo cargaron hasta la casa más próxima notaron que pesaba más que todos los muertos conocidos, casi tanto como un caballo, y se dijeron que tal vez había estado demasiado tiempo a la deriva y el agua se le había metido dentro de los huesos. Cuando lo tendieron en el suelo vieron que había sido mucho más grande que todos los hombres, pues apenas si cabía en la casa, pero pensaron que tal vez la facultad de seguir creciendo después de la muerte estaba en la naturaleza de ciertos ahogados. Tenía el olor del mar, y sólo la forma permitía suponer que era el cadáver de un ser humano, porque su piel estaba revestida de una coraza de rémora y de lodo.
No tuvieron que limpiarle la cara para saber que era un muerto ajeno. El pueblo tenía apenas unas veinte casas de tablas, con patios de piedras sin flores, desperdigadas en el extremo de un cabo desértico. La tierra era tan escasa, que las madres andaban siempre con el temor de que el viento se llevara a los niños, y a los muertos que les iban causando los años tenían que tirarlos en los acantilados. Pero el mar era manso y pródigo, y todos los hombres cabían en siete botes. Así que cuando se encontraron el ahogado les bastó con mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que estaban completos.
Aquella noche no salieron a trabajar en el mar. Mientras los hombres averiguaban si no faltaba alguien en los pueblos vecinos, las mujeres se quedaron cuidando al ahogado. Le quitaron el lodo con tapones de esparto, le desenredaron del cabello los abrojos submarinos y le rasparon la rémora con fierros de desescamar pescados. A medida que lo hacían, notaron que su vegetación era de océanos remotos y de aguas profundas, y que sus ropas estaban en piitrafas, como si hubiera navegado por entre laberintos de corales. Notaron también que sobrellevaba la muerte con altivez, pues no tenía el semblante solitario de los otros ahogados del mar, ni tampoco la catadura sórdida y menesteroso de los ahogados fluviales. Pero solamente cuando acabaron de limpiarlo tuvieron conciencia de la clase de hombre que era, y entonces se quedaron sin aliento. No sólo era el más alto, el más fuerte, el más viril y el mejor armado que habían visto jamás, sino que todavía cuando lo estaban viendo no les cabía en la imaginación.
No encontraron en el pueblo una cama bastante grande para tenderio ni una mesa bastante sólida para velarlo. No le vinieron los pantalones de fiesta de los hombres más altos, ni las camisas dominicales de los más corpulentos, ni los zapatos del mejor plantado. Fascinadas por su desproporción y su hermosura, las mujeres decidieron entonces hacerle unos pantalones con un pedazo de vela cangreja, y una camisa de bramante de novia, para que pudiera continuar su muerte con dignidad. Mientras cosían sentadas en círculo, contemplando el cadáver entre puntada y puntada, les parecía que el viento no había sido nunca tan tenaz ni el Caribe había estado nunca tan ansioso como aquella noche, y suponían que esos cambios tenían algo que ver con el muerto. Pensaban que si aquel hombre magnífico hubiera vivido en el pueblo, su casa habría tenido las puertas más anchas, el techo más alto y el piso más firme, y el bastidor de su cama habría sido de cuadernas maestras con pernos de hierro, y su mujer habría sido la más feliz. Pensaban que habría tenido tanta autoridad que hubiera sacado los peces del mar con sólo llamarlos por sus nombres, y habría puesto tanto empeño en el trabajo que hubiera hecho brotar manantiales de entre las piedras más áridas y hubiera podido sembrar flores en los acantilados. Lo compararon en secreto con sus propios hombres, pensando que no serían capaces de hacer en toda una vida lo que aquél era capaz de hacer en una noche, y terminaron por repudiarlos en el fondo de sus corazones como los seres más escuálidos y mezquinos de la tierra. Andaban extraviadas por esos dédalos de fantasía, cuando la más vieja de las mujeres, que por ser la más vieja había contemplado al ahogado con menos pasión que compasión, suspiró:
—Tiene cara de llamarse Esteban.
Era verdad. A la mayoría le bastó con mirarlo otra vez para comprender que no podía tener otro nombre. Las más porfiadas, que eran las más jovenes, se mantuvieron con la ilusión de que al ponerle la ropa, tendido entre flores y con unos zapatos de charol, pudiera llamarse Lautaro. Pero fue una ilusión vana. El lienzo resultó escaso, los pantalones mal cortados y peor cosidos le quedaron estrechos, y las fuerzas ocultas de su corazón hacían saltar los botones de la camisa. Después de la media noche se adelgazaron los silbidos del viento y el mar cayó en el sopor del miércoles. El silencio acabó con las últimas dudas: era Esteban. Las mujeres que lo habían vestido, las que lo habían peinado, las que le habían cortado las uñas y raspado la barba no pudieron reprimir un estremecimiento de compasión cuando tuvieron que resignarse a dejarlo tirado por los suelos. Fue entonces cuando comprendieron cuánto debió haber sido de infeliz con aquel cuerpo descomunal, si hasta después de muerto le estorbaba. Lo vieron condenado en vida a pasar de medio lado por las puertas, a descalabrarse con los travesaños, a permanecer de pie en las visitas sin saber qué hacer con sus tiernas y rosadas manos de buey de mar, mientras la dueña de casa buscaba la silla más resistente y le suplicaba muerta de miedo siéntese aquí Esteban, hágame el favor, y él recostado contra las paredes, sonriendo, no se preocupe señora, así estoy bien, con los talones en carne viva y las espaldas escaldadas de tanto repetir lo mismo en todas las visitas, no se preocupe señora, así estoy bien, sólo para no pasar vergüenza de desbaratar la silla, y acaso sin haber sabido nunca que quienes le decían no te vayas Esteban, espérate siquiera hasta que hierva el café, eran los mismos que después susurraban ya se fue el bobo grande, qué bueno, ya se fue el tonto hermoso. Esto pensaban las mujeres frente al cadáver un poco antes del amanecer. Más tarde, cuando le taparon la cara con un pañuelo para que no le molestara la luz, lo vieron tan muerto para siempre, tan indefenso, tan parecido a sus hombres, que se les abrieron las primeras grietas de lágrimas en el corazón. Fue una de las más jóvenes la que empezó a sollozar. Las otras, asentándose entre sí, pasaron de los suspiros a los lamentos, y mientras más sollozaban más deseos sentían de llorar, porque el ahogado se les iba volviendo cada vez más Esteban, hasta que lo lloraron tanto que fue el hombre más desvalido de la tierra, el más manso y el más servicial, el pobre Esteban. Así que cuando los hombres volvieron con la noticia de que el ahogado no era tampoco de los pueblos vecinos, ellas sintieron un vacío de júbilo entre las lágrimas.
—¡Bendito sea Dios —suspiraron—: es nuestro!
Los hombres creyeron que aquellos aspavientos no eran más que frivolidades de mujer. Cansados de las tortuosas averiguaciones de la noche, lo único que querían era quitarse de una vez el estorbo del intruso antes de que prendiera el sol bravo de aquel día árido y sin viento. Improvisaron unas angarillas con restos de trinquetes y botavaras, y las amarraron con carlingas de altura, para que resistieran el peso del cuerpo hasta los acantilados. Quisieron encadenarle a los tobillos un ancla de buque mercante para que fondeara sin tropiezos en los mares más profundos donde los peces son ciegos y los buzos se mueren de nostalgia, de manera que las malas corrientes no fueran a devolverlo a la orilla, como había sucedido con otros cuerpos. Pero mientras más se apresuraban, más cosas se les ocurrían a las mujeres para perder el tiempo. Andaban como gallinas asustadas picoteando amuletos de mar en los arcones, unas estorbando aquí porque querían ponerle al ahogado los escapularios del buen viento, otras estorbando allá para abrocharse una pulsera de orientación, y al cabo de tanto quítate de ahí mujer, ponte donde no estorbes, mira que casi me haces caer sobre el difunto, a los hombres se les subieron al hígado las suspicacias y empezaron a rezongar que con qué objeto tanta ferretería de altar mayor para un forastero, si por muchos estoperoles y calderetas que llevara encima se lo iban a masticar los tiburones, pero ellas seguían tripotando sus reliquias de pacotilla, llevando y trayendo, tropezando, mientras se les iba en suspiros lo que no se les iba en lágrimas, así que los hombres terminaron por despotricar que de cuándo acá semejante alboroto por un muerto al garete, un ahogado de nadie, un fiambre de mierda. Una de las mujeres, mortificada por tanta insolencia, le quitó entonces al cadáver el pañuelo de la cara, y también los hombres se quedaron sin aliento.
Era Esteban. No hubo que repetirlo para que lo reconocieran. Si les hubieran dicho Sir Walter Raleigh, quizás, hasta ellos se habrían impresionado con su acento de gringo, con su guacamayo en el hombro, con su arcabuz de matar caníbales, pero Esteban solamente podía ser uno en el mundo, y allí estaba tirado como un sábalo, sin botines, con unos pantalones de sietemesino y esas uñas rocallosas que sólo podían cortarse a cuchillo. Bastó con que le quitaran el pañuelo de la cara para darse cuenta de que estaba avergonzado, de que no tenía la culpa de ser tan grande, ni tan pesado ni tan hermoso, y si hubiera sabido que aquello iba a suceder habría buscado un lugar más discreto para ahogarse, en serio, me hubiera amarrado yo mismo un áncora de galón en el cuello y hubiera trastabillado como quien no quiere la cosa en los acantilados, para no andar ahora estorbando con este muerto de miércoles, como ustedes dicen, para no molestar a nadie con esta porquería de fiambre que no tiene nada que ver conmigo. Había tanta verdad en su modo de estar, que hasta los hombres más suspicaces, los que sentían amargas las minuciosas noches del mar temiendo que sus mujeres se cansaran de soñar con ellos para soñar con los ahogados, hasta ésos, y otros más duros, se estremecieron en los tuétanos con la sinceridad de Esteban.
Fue así como le hicieron los funerales más espléndidos que podían concebirse para un ahogado expósito. Algunas mujeres que habían ido a buscar flores en los pueblos vecinos regresaron con otras que no creían lo que les contaban, y éstas se fueron por más flores cuando vieron al muerto, y llevaron más y más, hasta que hubo tantas flores y tanta gente que apenas si se podía caminar. A última hora les dolió devolverlo huérfano a las aguas, y le eligieron un padre y una madre entre los mejores, y otros se le hicieron hermanos, tíos y primos, así que a través de él todos los habitantes del pueblo terminaron por ser parientes entre sí. Algunos marineros que oyeron el llanto a distancia perdieron la certeza del rumbo, y se supo de uno que se hizo amarrar al palo mayor, recordando antiguas fábulas de sirenas. Mientras se disputaban el privilegio de llevarlo en hombros por la pendiente escarpada de los acantilados, hombres y mujeres tuvieron conciencia por primera vez de la desolación de sus calles, la aridez de sus patios, la estrechez de sus sueños, frente al esplendor y la hermosura de su ahogado. Lo soltaron sin ancla, para que volviera si quería, y cuando lo quisiera, y todos retuvieron el aliento durante la fracción de siglos que demoró la caída del cuerpo hasta el abismo. No tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás. Pero también sabían que todo sería diferente desde entonces, que sus casas iban a tener las puertas más anchas, los techos más altos, los pisos más firmes, para que el recuerdo de Esteban pudiera andar por todas partes sin tropezar con los travesaños, y que nadie se atreviera a susurrar en el futuro ya murió el bobo grande, qué lástima, ya murió el tonto hermoso, porque ellos iban a pintar las fachadas de colores alegres para eternizar la memoria de Esteban, y se iban a romper el espinazo excavando manantiales en las piedras y sembrando flores en los acantilados, para que los amaneceres de los años venturos los pasajeros de los grandes barcos despertaran sofocados por un olor de jardines en altamar, y el capitán tuviera que bajar de su alcázar con su uniforme de gala, con su astrolabio, su estrella polar y su ristra de medallas de guerra, y señalando el promontorio de rosas en el horizonte del Caribe dijera en catorce idiomas: miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas, allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia dónde girar los girasoles, sí, allá, es el pueblo de Esteban.

domingo, 21 de octubre de 2007

Cuentos: El garimpeiro

-¿Por qué habla de todo esto conmigo?
-Porque tú intentas vivir tu Leyenda Personal. Y estás a punto de desistir de ella.
-¿Y usted aparece siempre en estos momentos?
-No siempre de esta forma, pero jamás dejé de aparecer. A veces aparezco bajo la forma de una buena salida, de una buena idea. Otras veces, en un momento crucial, hago que todo se vuelva más facil. Y cosas así. Pero la mayor parte de la gente no se da cuenta.

El viejo le contó que la semana pasada había tenido que aparecer ante un garimpeiro (buscador de oro y piedras preciosas) bajo la forma de una piedra. El garimpeiro lo había dejado todo para partir en busca de esmeraldas. Durante cinco años trabajó en un río, y había partido 999999 piedras en busca de una esmeralda. en ese momento el garimpeiro pensó en desistir. y sólo le faltaba una piedra, solamente UNA PIEDRA, para descubrir su esmeralda. Como era un hombre que había apostado por su Leyenda Personal, el viejo decidió intervenir. Se transformó en una piedra, que rodó sobre el pie del garimpeiro. Éste, con la rabia y la frustración de los cinco años perdidos, arrojó la piedra lejos. Pero la arrojó con tanta fuerza que chocó contra otra y se rompió, mostrando la esmeralda más bella del mundo.

-Las personas aprenden muy pronto su razón de vivir- dijo el viejo con cierta amargura en los ojos-. Quizá tambien sea por eso que desisten tan pronto. Pero así es el mundo.

Entonces el muchacho se acordó de que la conversación había empezado con el tesoro escondido.

-Los tesoros son levantados de la tierra por los torrentes de agua, y enterrados tambien por ellos- prosiguió el viejo-. Si quieres saber sobre tu tesoro, tendrás que cederme la décima parte de tus ovejas.
-¿Y no sirve una décima parte del tesoro?
El viejo se decepcionó
-Si empiezas por prometer lo que aún no tienes, perderás tu voluntad para conseguirlo"

El Alquimista, Paulo Cohelo

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Prometer lo que no tenemos...

jueves, 18 de octubre de 2007

¡Humor!

Ya que no puede sentimiento mas feliz que el humor... aqui unos chistes XD

Un tipo llega a un hotel y le pregunta al administrador (quien era un chino recién llegado de Pekin), si tenia un cuarto para pasar la noche.

Este le responde que solo tenia un cuarto en el décimo piso, pero era donde dormía su hija y se lo ofreció, no sin antes advertirle que si le pasaba algo a su hija, le aplicaría los 3 castigos chinos. El tipo le asegura que no va a pasar nada y acepta el cuarto.

En la noche, la tentación fue demasiado grande para el tipo y paso 'mucho' tiempo con la hija del chino...

A la mañana siguiente amanece con una roca inmensa encima de su cuerpo y encuentra volando un papel que decía:

"Primer castigo chino: roca encima de cuerpo".

El tipo se levanta, carga la roca y la tira por la ventana acuérdense que estaba en el décimo piso), pero de pronto encuentra volando otro papel que dice:

"Segundo castigo chino: roca amarrada a huevo derecho" .

El tipo no lo piensa 2 veces y se tira por la ventana. Cuando cayendo por el quinto piso lee en otro papel:

"Tercer castigo chino: huevo izquierdo amarrado a pata de cama "
Ouch!!!

Ella: "¿Que me pongo?"
El: "Hoy la pongo en 4"

Ella: "Espero que sea divertido"
El: "Ojala que tire bien la goma"

Ella: "Debe ser lindo, cuando Marta me dijo de la cita, sonreía... es una pícara"
El: "Espero que no sea un bagayo, cuando Carlos me dijo de la cita se cagaba de la risa..., el muy hijo de puta"

Ella: "Hummm... Me voy a poner la ropa interior nueva"
El: "Me voy sin calzones para desvestirme mas rápido"

Ella: "Espero que tenga una linda casa, un buen auto..."
El: "Voy a rebuscarme para el telo"

Ella: "Espero que no crea que soy fácil"
El: "Debe ser medio putona, para salir así conmigo..."

Ella: "Me voy a poner el perfume importado de mi Mamá"
El: "Mierda..., me voy a tener que bañar"

Ella: "¿Será educado, me correrá la silla, me abrirá la puerta del auto...?"
El: ¿Le gustará el sexo oral o tendré que obligarla a chuparmela?

Ella: ¿Y si es medio atrevido.?.. bueno pero si es simpático. . no me importa...
El: ¿Se enojará si le pido el culo de una?

Ella: "Espero que sea tierno... me escuche..., mecomprenda"
El: "Espero que tenga buenas tetas y un buen culo"

Ella:"Espero que tenga linda conversación y sobre muchos temas"
El: "Espero que no hable demasiado y se mueva como lavarropas de 5 velocidades"

Ella: "Espero que sea un hombre centrado y tenga planes para el futuro"
El: ¿Me obligara a usar forro?

Ella: "¿Se afeitara o tendrá el look de un día sin afeitar?"
El: ¿La tendrá peluda o se habrá depilado?

Ella: Su nombre es igual al de mí ex novio...
El: "¿Como mierda es que se llama?

XD
tampoco no es asì la cosa


¿por que no escribo mucho actualmente?

Eso me he estado preguntando... por que no he escrito mucho ultimamente en mi blog?
hay que pensar
Ya me canse de solo copiar biografias o mitologia de wikipedia. Ya no tengo muchas investigacioes que hacer (con respecto al tema de mitologia o ocultismo). Creo que el problema esta en los pocos temas que abarco con mi blog, antes (cuando inicie el blog) acepto que queria hacer un blog de solo mitologias y ocultismo y si me gusta pero ya me canse un poco y se volvio un poco monotomo ademas ya no salen mas cosas, todo cualquiera lo podria sacar de wiki.

Por eso, ¿por que no abarcar mas temas en mi blog? Mas temas como filosofia, literatura, sociedad, tecnologia, naturaleza, musica, humor!, videojuegos (aunque vidaextra ya hace el trabajo, pero ya veremos) amor y por que no hasta de sexualidad y muchos mas.

En donde esta el problema en esto? Encontrar los temas podria ser lo mas dificil quiza, desarrollarlos y exponerlos quiza. Ya que eso no es muy sencillo si no se sabe en donde buscar bien. Pero ya veremos que encontramos =D

Con esta nueva proposicion, ya veremos que surgue.

sábado, 13 de octubre de 2007

Un titulo que colocar

Hoy tocaremos el tema de.... esperen, no hay tema. No me he sentido muy concentrado en esto del blog, hace rato que no escribo. A veces me siento como que muy aunque ni eso se, si muy inteligente o muy loco y es que se me ocurren cosas bien raras o excentricas (como este post). Bien podría utilizar de mejor manera este motor de inteligencia pero, ¿a quien complazco? a mi mismo...
A veces hablo solo, quiero el olor de la pared para un perfume, busco en los rincones un laberinto y...

-¿con quien hablo?
hay eco... eco eco... O,o

Quisiera escribir palabras muy profundas que motiven a todos como niños llorando con su peluche en mano:

-Subterraneo

************estrellas***************----lineas----------

Me dijeron que:
- Hey! vos! algo ralo esta pasando
- ... ¿Qué? ¡¿Qué esta pasando de raro?!- dije yo
- y es que... no cumplo con las reglas de ortografiyia...
- (O,o)- quede yo

*****************otra vez estrellas****** noo se estrellaron >.<************ Y con la filosofía es el mismo problema: -.- ¿ por que esto, por que lo otro, por que aquello, por que por que?
y no siempre queiro respuesta aunque ya tenga la respuesta a todo.

hize un gran esfuerzo para encontrarle sentido y direccion a todo(como un vector)- en vano- hay cosas que no tienen sentido ni direccion ni entendimiento, como:

- de que color son tus sueños- me dijo la psicologa-

- hmm... ¿como?- yo no entendia nada-

Luego con la filosofia entendí que no todo tiene que entenderse, como el amor >.<

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"ya te deschavetaste-me dijeron." "Pero no sos el unico!!!!! jajaja" titulo inspirado en la vasinica.blogger

Un titulo que colocar, una imagen que no poner... Se nota que estoy aburrido !!!!!!!!

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Karishna- Biografia

Según el hinduismo, Krishna es el octavo avatar de Vishnu. Es una de las deidades más importantes y veneradas de la India. En devanagarí se escribe कृष्ण (kṛṣṇa), que en sánscrito

significa ‘negro’ u ‘oscuro’ debido a que —según la tradición— ese era el color de su piel).

Krishna fue un héroe de la India antigua, séptimo hijo de Vasudeva y Devaki. El rey Kamsa —hermano de ésta y tirano de la provincia— logró matar a los seis primeros hijos de su hermana, pues se le había anunciado que moriría a manos de un sobrino. En el séptimo hijo, Krishna, se encarnó Visnú. Para sustraerlo de la muerte, fue ocultado en la región de Vrindávan, donde pasó su niñez y su adolescencia en medio de pastores y pastoras, una de las cuales, Rādhā, tuvo amores con él. Al cumplir 16 años de edad, fue a Mathurā con el pretexto de una contienda circense, donde mató a todos los gladiadores que su tiránico tío había puesto contra él y luego mató a éste a puñetazos.

Textos, historias y literatura

Las historias de Krishna más conocidas, incluyen éstas:

  • Una de las historias más populares de India es la del bebé-Dios Krishna Khir-chor (‘el ladrón de mantequilla’), que le roba (chora) a su madre la mantequilla (khīra) recién hecha. En India todo el mundo conoce los cuentos acerca de su infancia en los bosques de Vrindaban.
  • Asesinato de Putana, quien era una giganta enviada por su tío el rey Kamsa para darle de mamar con su pecho envenenado.
  • Govinda Krishna, el pastorcito de vacas. Es contrastado con su hermano Balarama, quien es agricultor y es llamado Halayudha (‘que pelea con la azada’).
  • Avatar de Vishnu y divino guru, le enseñó a su amigo Arjuna cómo actuar de manera perfecta en el Bhagavad Gita (una sección del Mahabhárata).
  • Gópinath: el amado seductor de las gopis (particularmente de Radha). Según el Guita Govinda y otros numerosos trabajos, Krishna como adolescente tiene amoríos trascendentales con las gopis (‘pastoras’), que son las adolescentes casadas del pueblo de Vrindavan. Los devotos de Krishna creen que estos pasatiempos lilas (‘diversiones’) divinos son el tema más profundo de su teología. En este sentido Krishna sería el contrario del anterior avatar de Vishnu: el Señor Rāma, quien estaba casado y fue el ejemplo de la personalidad ligada a las reglas religiosas y sociales. Como Ulises de Ítaca, Krishna está considerado dentro de la categoría de «héroe tramposo» (en inglés trickster hero). Krishna es un adolescente púber eternamente de unos 13 años, foco de devoción (es llamado «el amante», «el completamente atractivo», «el flautista»). Frecuentemente se le representa tocando alguna de sus flautas traveseras, atrayendo y fascinando a las gopis (las niñas púberes) de Vrindávan.
  • Partha-sárathi (auriga del hijo de Prithu, Arjuna durante la guerra de Kurukshetra. Enseña a su amigo su deber (dharma) en el Bhagavad Guita.
  • Krishna junto con Arjuna, es responsable de incendiar el bosque de Khándava para alimentar a Agni, el dios del fuego, causando grandes pérdidas animales y probablemente humanas.
  • Vásudev: el rey de los Yádavas en Mathura y más tarde en Dwáraka. Casado con Rukmini y miles de esposas más (con las que convivía simultáneamente, expandido milagrosamente).
  • Tiene un papel importante en la lucha por el trono de la ciudad de Hastinâpur (fundada por el rey Hastin, de la dinastía lunar) cuando se volvió amigo y aliado de los Pándavas (los cinco hijos de Pandu). Su hermano Balaram, quien favorecía a los malvados Kurus. Cuando el kuru Dushasana trató de desnudar ante la corte a Draupadi (la esposa de los cinco Pándavas), Krishna la protegió proveyéndola de infinita tela para el vestido sari que la envolvía.

Resumen de la historia de Krishna

Nacimiento e infancia

Krishna pertenecía a la familia real de Mathura. Como su tío el rey Kamsa fue avisado por el sabio Nárada Muni de que moriría en manos de un hijo de su hermana la princesa Devaki con su esposo Vasudev (un noble de la corte), Kamsa la encarceló y uno por uno fue matando a todos los hijos que nacieron de ella.

Krishna fue el octavo hijo —ahora existe un templo (Krishna-janma-bhumi) donde los hindúes creen que estaba la celda del rey Kamsa—, pero su padre lo sacó milagrosamente de la celda y lo llevó hasta Vrindavan (a 10 km), donde lo reemplazó subrepticiamente durante el sueño por un bebé de sexo femenino que acababa de alumbrar una mujer del pueblo, Yashodá. Regresó a la celda donde la niña recién nacida fue asesinada (como los siete bebés anteriores).

Dos de sus vástagos también sobrevivieron: Balarama (hermano mayor de Krishna) y Subhadra.

Krishna el príncipe

Al cumplir 16 años de edad, Krishna fue a Mathurā invitado por su tío a una contienda circense, donde mató a todos los gladiadores que su tiránico tío había puesto contra él y luego mató a éste a puñetazos. Se convirtió así en el rey de los Yādavas (descendientes del rey Yadu) en Mathura. En este período hizo amistad con su primo Arjuna y los demás príncipes Pāndavas del reino de Kuru, al otro lado del río Yamuna. Varias décadas más tarde, se llevó a sus súbditos a Dwaraka (en la actual Gujarat). Se casó con Rukmini, hija del rey Bhishmaka de Vidarbha.

La guerra de Kurukshetra

En el Mahabhárata, Krishna es primo de los líderes de ambos grupos contendientes: los Pándavas y los Kurus. Finalmente se pone en el bando de los Pándavas (donde estaba su mejor amigo, Arjuna). A pesar de ser Dios, accede a ser el auriga (cochero) de la cuadriga de Arjuna en la gran batalla. El Bhagavad Gita es el consejo dado a Arjuna (que no quería pelear contra sus propios primos) por Krishna antes del comienzo de la primera batalla (la guerra duró 18 días).

Los últimos días

Krishna reinó a los Yádavas en Dwáraka con sus 16.108 esposas (que incluían a Rukmini y Satyábhama). Al final, toda la familia de los Yadus se mataron entre ellos, y Krishna fue matado accidentalmente por un cazador (que lo confundió con un venado). Su muerte marcó el final de la era Dwápara yuga y el comienzo de Kali yuga. Un cálculo hindú pone el año de su muerte en el 3102 a. e. c.